Himenoplastia
La virginidad es una condición de la mujer relacionada en algunos casos con la religión, la situción social e incluso con aspectos económicos. Por esto, hay mujeres que tras haber tenido relaciones sexuales con penetración quieren reconstruir su himen como símbolo de pureza a través de una himenoplastia.
El himen es una membrada muy fina que cubre parcialmente el conducto de la vagina y que por lo general se rompe durante el primer coito. Aunque su función biológica es desconocida, en muchas culturas se considera este atributo como símbolo de virginidad.
Las mujeres que recurren hoy en día a la reconstrucción del himen o himenoplastia es por razones principalmente éticas, culturales y religiosas, suponiendo en algunos casos la vía de escape de la exclusión social e incluso de la muerte.
Por lo general, el himen se rompe durante la penetración en el primer acto sexual con penetración de la mujer provocándo un ligero sangrado. Sin embargo, en algunos casos esta membrana se rompe antes por ejercicios como montar en bicicleta, practicar la equitación o simplemente al colocarse un tampón.
La himenoplastia consiste en la reconstrucción de esta fina membrana situada en el conducto de la vagina mediante los restos del himen ya roto o extrayendo nuevo tejido.
Esta intervención quirúrgica se realiza con anestesia local de la paciente y el tiempo que dura la operación es de unos 45 minutos. Además, se puede realizar pocos días antes del matrimonio.
Después de la cirugía es necesario que la mujer cumpla 24 horas seguidas de descanso aunque se le está permitido caminar durante ese tiempo.
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